Una web B2B no vende por impulso: vende por confianza. El visitante suele ser un responsable de compras o un gerente que compara tres proveedores antes de escribir. Estos son los elementos que marcan la diferencia.
- Una propuesta clara en los primeros 3 segundos: qué hacéis, para quién y qué problema resolvéis.
- Prueba real: trabajos, cifras, clientes, certificaciones o años de experiencia.
- Página por servicio o sector, no un cajón de sastre. Es lo que Google premia y lo que el cliente busca.
- Formularios cortos con expectativa de respuesta ("te contestamos en 48 h").
- Teléfono y WhatsApp visibles: en B2B mucha decisión se cierra hablando.
- Velocidad: cada segundo extra de carga se come parte de los contactos.
- Contenido técnico: fichas, descargables y comparativas que resuelvan dudas antes de la llamada.
El error más común
Hablar de la empresa en lugar de hablar del cliente. Cambiar "somos líderes en" por "resolvemos X en Y días" suele multiplicar los contactos sin tocar el diseño.